They Call Me Rico / Sweet Exile - CD
Los carteles de "se busca" pegados en la ciudad lo describen como un One Man Band. Un hombre solo contra todos. Un solitario que se enfrenta al público con seis cuerdas en la mano, el slide nervioso, aspirando la armónica entre dos estrofas, el tacón de su bota desgastado de tanto golpear el suelo para marcar el tempo.
Nuits de Fourvière con Jack White, Jazz à Vienne, Cahors Blues Festival, Blues sur Seine, Cognac Blues Passions, Festival d’été de Québec, Festival International de Jazz de Montréal: las cuatro letras de su nombre han restallado como un latigazo en muchos escenarios. Esos escenarios donde se le conoce con el nombre de Rico.
Tras tres álbumes, el hombre ha bajado de sus montañas rocosas del norte, donde las ramas de los árboles se doblan bajo la nieve, para llegar a la frontera mexicana y su horizonte infinito. Una nueva aventura musical en cinemascope, impulsada por las altas temperaturas y las llanuras áridas de los espagueti western. Aquellos en los que no hay ni buenos, ni malos. Ni blanco, ni negro. Únicamente zonas grises. Allí donde, con su voz ronca, tenebrosa o poseída, Rico mezcla las melodías del folk, la fuerza del blues y la vivacidad del rock.
Acostumbrado a caminar solo, sabe sin embargo que algunos golpes serán mejores si se dan en compañía... Para Sweet Exile, su nuevo álbum, Rico ha sumado a su causa a dos pistoleros: Jean Joly (bajo) y Josselin Soutrenon (batería). Juntos, son Rico & The Escape. Con las riendas golpeando los costados de sus monturas, los cuatro hombres muestran una ambición multiplicada, enriquecida, hecha de composiciones más variadas y orquestaciones más complejas.
Una ambición que, para cuando llegue el lanzamiento oficial de Sweet Exile el 9 de noviembre de 2018, habrán llevado al directo en numerosas ocasiones con un equipo aumentado con dos nuevos miembros: Russell Stagement a la guitarra rítmica y coros y Charlie Glad a los teclados y violín. En una configuración capaz de desplegar suficiente energía como para alimentar una locomotora. La cola de la serpiente de cascabel siseando entre sus botas...
Nuits de Fourvière con Jack White, Jazz à Vienne, Cahors Blues Festival, Blues sur Seine, Cognac Blues Passions, Festival d’été de Québec, Festival International de Jazz de Montréal: las cuatro letras de su nombre han restallado como un latigazo en muchos escenarios. Esos escenarios donde se le conoce con el nombre de Rico.
Tras tres álbumes, el hombre ha bajado de sus montañas rocosas del norte, donde las ramas de los árboles se doblan bajo la nieve, para llegar a la frontera mexicana y su horizonte infinito. Una nueva aventura musical en cinemascope, impulsada por las altas temperaturas y las llanuras áridas de los espagueti western. Aquellos en los que no hay ni buenos, ni malos. Ni blanco, ni negro. Únicamente zonas grises. Allí donde, con su voz ronca, tenebrosa o poseída, Rico mezcla las melodías del folk, la fuerza del blues y la vivacidad del rock.
Acostumbrado a caminar solo, sabe sin embargo que algunos golpes serán mejores si se dan en compañía... Para Sweet Exile, su nuevo álbum, Rico ha sumado a su causa a dos pistoleros: Jean Joly (bajo) y Josselin Soutrenon (batería). Juntos, son Rico & The Escape. Con las riendas golpeando los costados de sus monturas, los cuatro hombres muestran una ambición multiplicada, enriquecida, hecha de composiciones más variadas y orquestaciones más complejas.
Una ambición que, para cuando llegue el lanzamiento oficial de Sweet Exile el 9 de noviembre de 2018, habrán llevado al directo en numerosas ocasiones con un equipo aumentado con dos nuevos miembros: Russell Stagement a la guitarra rítmica y coros y Charlie Glad a los teclados y violín. En una configuración capaz de desplegar suficiente energía como para alimentar una locomotora. La cola de la serpiente de cascabel siseando entre sus botas...